El 1 de septiembre de 2009 Dionisio Soler convocó a artistas y fuerzas vivas de la cultura regional para dialogar en torno a sus ideas respecto a la cultura. El encuentro se desarrolló en las nuevas instalaciones de Di arte, Belgrano 1240 de la ciudad de Corrientes.
Aquí exponemos una síntesis de su alocución. Antes y después expusieron espontáneamente su punto de vista distintos oradores entre los presentes.

 

Nueva visión
sobre una planificación cultural para nuestra provincia

por Dionisio Soler

Estamos en el despertar de una nueva manera
en el accionar de la cultura.
Proyectemos responsablemente para un tiempo
que vaya más allá del nuestro.

 

 

 

Después de vivir y accionar tanto tiempo en el ámbito cultural de esta provincia, otras dentro del país y fuera de él, en los distintos aspectos de mi carrera artística, primero como alumno, como bailarín después y hoy maestro, empresario del arte y coreógrafo; esta mi visión de un nuevo Plan, apela a la dimensión cultural del desarrollo.

 

Un verdadero desarrollo cultural exige:

  • Apostar e invertir en un modelo en el que puedan convivir diferentes tipologías de agentes culturales y en el que las funciones se complementen e interactúen en un accionar claramente cooperativo, funcional, visionario, fluido, versátil y creativo.
  • Libertad de los individuos y las comunidades para expresarse.
  • Oportunidades de los creadores para desarrollar todas sus potencialidades y proyectarlas.
  • Una ciudad creativa.
  • Riqueza y variedad de agentes y actores culturales en un equilibrio entre mercado cultural y espacio institucionalizado para la cultura.
  • Un ecosistema cultural próspero y productivo.
  • Procurar el uso habitual de herramientas y canales tecnológicos arbitrados para la información y la comunicación en los distintos sectores de la cultura.

 

Pero, al mismo tiempo, una política cultural para la excelencia también explícitamente significa una política cultural capaz de crear las condiciones para que sea posible alcanzar la máxima calidad en las producciones culturales.
Ser excelente quiere decir sobresalir, distinguirse respecto a los puntos fuertes y las carencias de un contexto, llegar a destacarse mediante el talento y la disciplina, la creatividad y el ingenio y también la visión y la determinación en cada área de trabajo pertinente al arte y la cultura.

 

El oportunismo y facilismo que aguarda a la vuelta de cada esquina a nuestros jóvenes dificultan el interés y la dedicación en acciones más comprometidas y exigentes, como la cultura.
Proporcionar nuevas propuestas interesantes, atractivas, inmediatas, en un contexto sano y joven sería la estrategia para competir contra esos agentes detractores.

Articular en una planificación cooperativa Familia, Escuela, Estado y Arte, potenciará las posibilidades reales de transformación de una juventud que adolece de metas, códigos y valores para proyectarse hacia un sólido futuro.

 

Una política cultural que se precie de excelente, es aquella que pone la cultura al alcance de todos.

Masificar la cultura, no es un peligro sino por el contrario es una posibilidad de multiplicar oradores, receptores, consumidores. Es por consecuencia un paso adelante en la sensibilización y humanización del carácter.

  • La expresión artística sale desde el incentivo interno. El genio del arte nace en el hombre sin distinción de sexo, raza, credo o condición social.
  • Articular una vía equitativa que atienda, promueva y canalice estas inquietudes multiplicará nóveles valores artísticos.
  • La cultura debe ocupar un espacio dentro de la estructura social del desarrollo urbano, ser considerada como profesión.
  • Sólo así podrá interactuar con otras entidades y propender acciones que contribuyan a la verdadera transformación sociocultural de un pueblo.

Desde el HOGAR, la ESCUELA y el ESTADO, la cultura tiene que estar presente como condición sine qua non en la íntegra formación del individuo como ser libre, pensante y productivo.

Planificar la educación y formación del individuo en el arte es DEBER del Estado y DERECHO del ciudadano.

 

La cultura da al hombre la capacidad de reflexionar sobre sí mismo y sus raíces. Es ella la que hace de nosotros seres específicamente humanos, racionales, críticos y éticamente comprometidos. A través de ella discernimos los valores y efectuamos opciones. A través de ella el hombre se expresa, toma conciencia de sí mismo, se reconoce como un proyecto inacabado, pone en cuestión sus propias realizaciones, busca incansablemente nuevas significaciones, y crea obras que lo trascienden.

UNESCO, 1982: Declaración de México

 


Esta visión de ejecutar una nueva corriente cultural no habla de un trabajo fácil , hoy por hoy nada cuesta lo mismo que ayer ni igual que mañana , y ése es el desafío, además de tener que estar abierto a los cambios o modificaciones constante que se han de suceder, a medida que se vaya ejecutando cada parte del plan , pues a pesar de que planifiquemos al detalle , seguramente ,el fluir de los acontecimientos sociales, políticos, educacionales , económicos y hasta ambientales nos ubicará indiscutiblemente en el más acertado o fructífero método de administrar la cultura de nuestro pueblo.

 

 

 

Un líder es reconocido más por sus acciones
que por su imagen pública.


 



Dionisio Soler
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